Las fiestas populares, como las de Lucena y el Pilar, son mucho más que música y luces. Nos sacan de la rutina, nos acercan a familia, amigos y visitantes, refuerzan los lazos sociales y nos llenan de alegría y bienestar emocional.
Esa felicidad también es salud: mejora el estado de ánimo, reduce el estrés y protege la salud mental.
Compartir con quienes nos visitan
Estas celebraciones son también un punto de encuentro con visitantes que llegan desde otros lugares. Acoger, compartir tradiciones y mostrar hospitalidad refuerza el orgullo de comunidad y multiplica el bienestar colectivo.
Cuidar para disfrutar
Para que esa alegría dure, también después de las fiestas, conviene recordar algunos consejos sencillos desde la farmacia:
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Para quienes siguen un tratamiento, es importante recordar que alcohol y medicamentos no se deben mezclar: la combinación puede provocar efectos adversos graves.
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Incluso sin medicación, no es necesario beber para pasarlo bien: bailar, compartir, jugar o disfrutar de la gastronomía también son formas de celebrar.
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Descansar, hidratarse y llevar calzado cómodo ayuda a prevenir accidentes y mantener la energía.
Mensaje final
Las fiestas son una oportunidad para cuidar la salud emocional, social y comunitaria. Desde la farmacia, recordamos que la prevención inteligente permite disfrutar más y mejor… y vivirlas con toda su alegría.
¡Felices fiestas!