Cuando llega el frío, los resfriados se vuelven habituales. La tos, la congestión, la fiebre o el malestar general son síntomas comunes… pero ¿sabías que no son solo molestias pasajeras? En realidad, son señales de que el cuerpo está trabajando para defenderse.
¿Qué hace el cuerpo cuando nos resfriamos?
Cuando un virus respiratorio —como el rinovirus— entra en nuestro organismo, el sistema inmunitario responde rápidamente con una serie de mecanismos que llamamos sintomatología. Lejos de ser un error, esos síntomas son parte de la primera línea de defensa:
Tos: ayuda a expulsar secreciones, moco y microorganismos. Limpia las vías respiratorias y evita que el virus avance hacia los pulmones.
Congestión nasal: al aumentar el flujo sanguíneo y producir más moco, el cuerpo crea una barrera que dificulta la entrada de nuevos patógenos.
Fiebre: eleva la temperatura corporal para frenar la multiplicación viral y activar con mayor eficacia las defensas inmunitarias.
Todo esto ocurre mientras el sistema inmune desarrolla una respuesta más específica y precisa.
Reinterpretar los síntomas: señales de defensa, no solo molestias
Aunque sean incómodos, estos síntomas indican que el cuerpo está actuando. Entender esto cambia nuestra forma de afrontarlos.
Si el estado general es bueno, puede ser útil permitir que el cuerpo complete su proceso. El descanso, la hidratación y la paciencia son, muchas veces, la mejor medicina.
“Tos, congestión, fiebre... no son solo síntomas. Son señales de que tu cuerpo se está defendiendo.”
¿Cuándo conviene tratar los síntomas?
No todos los catarros requieren medicamentos desde el inicio. Lo importante es aliviar lo necesario, sin sobrecargar el cuerpo:
Trata los síntomas que impiden descansar, alimentarte o mantenerte bien hidratado. Por ejemplo, fiebre alta que no te deja dormir, dolor al tragar que limita tu ingesta, o vómitos que dificultan la hidratación.
Evita los preparados “para todo” que combinan varios principios activos. Si no presentas todos los síntomas, estarías tomando medicamentos que no necesitas, con el consiguiente riesgo de efectos adversos innecesarios. Trata solo los síntomas que realmente tengas.
Si eres mayor, estás embarazada, tienes enfermedades crónicas o tomas otros medicamentos, no te automediques. Tampoco sigas consejos de la televisión o de personas sin formación sanitaria.
Ante la duda, consulta con un profesional sanitario. Lo que le funciona a otra persona puede no ser seguro para ti.
Consejo de tu farmacéutico
Si estás resfriado, escucha a tu cuerpo. Descansa, hidrátate y deja que tu sistema inmunitario actúe.
En Farmacia Túnez, estamos para acompañarte con criterio profesional y atención cercana